Comunicación entre profesionales de la salud y pacientes. Nuevo paradigma

“Es imposible no comunicarse” Paul Watzlawick.

Tradicionalmente, la relación médico-paciente ha sido en su mayor parte de tipo transaccional-paternalista, prevaleciendo un vínculo asimétrico marcado por la posición social superior y el rol de autoridad del médico frente al paciente. Sin embargo, este paradigma ha evolucionado en los últimos años a favor de una mayor autonomía del paciente lo que implica la aparición de un nuevo patrón de relaciones interpersonales en ese contexto asistencial en el que la comunicación cobra un papel protagonista.

Profesional sanitario dando la mano a un paciente

Esta relación no solo se da entre paciente y profesional de la salud, tradicionalmente el profesional médico o de enfermería sino también entre el resto de personal. De todos ellos se reclaman una participación activa, implicando también al entorno del paciente.

La misión de los profesionales de un recurso sanitario sea de la naturaleza que sea, no es solo realizar pruebas, establecer diagnósticos o establecer tratamientos. Debe incluir la transmisión al paciente de una serie de valores que le ayudan a hacer frente a sus problemas de salud como son el respeto hacia su integridad, la empatía, la cordialidad y, sobre todo la confianza. Esta última resulta especialmente importante ya que el paciente es el verdadero protagonista de su salud.

Las relaciones que se establecen van a variar dependiendo del tipo de paciente, la forma de ser del profesional, el contexto, etc, sin embargo, desde un punto de vista general, se puede señalar que las relaciones comunicativas que ambos establecen están determinadas por tres factores propios del contexto, a saber, el aspecto informativo, el social y el cultural.

  • Informativo: se intenta recopilar la máxima información posible sobre el estado de salud físico, psicológico y emocional del paciente, y, para conseguirlo, el acceso al historial médico debe ser una acción primordial. Sin embargo, no toda la información que se necesita viene recogida en dicho informe, de ahí la importancia otorgada a la comunicación interpersonal. Un clima de confianza, dedicar el tiempo necesario y una escucha activa serían los elementos fundamentales para obtener esa relación.
  • Social: dado que la enfermedad provoca cambios en la vida del paciente, el profesional necesita considerar el aspecto social, de ahí la conveniencia de que conozca lo mejor posible su vida, con qué apoyos cuenta, recursos…
  • Cultural: el valor cultural del tratamiento médico, de la enfermedad, del hospital o centro de salud, e incluso del paciente influye de modo decisivo en la relación comunicativa. Estar abierto a otras culturas, lenguajes, otras formas de comunicarse -como en el caso de las personas con discapacidad intelectual sin lenguaje oral-, es indispensable.

Un actor que ha entrado en juego en esta relación, hasta ahora de dos, es la figura del acompañante. Esta circunstancia se da, especialmente, en pacientes menores de edad, personas con dificultades de comunicación, dependientes o congrandes necesidades de apoyo, pacientes con patologías que afectan a su movilidad, a su memoria o ancianos entre otros.

Más que nunca la comunicación interpersonal eficaz cobra relevancia, dado que esos familiares pueden llegar a ejercer un papel imprescindible que ayuden a comprender al profesional las necesidades del paciente, y por otro lado hacer accesibles las informaciones transmitidas por los sanitarios, llevando a cabo una labor de mediadores y gestores emocionales en ese proceso de salud- enfermedad.

Los profesionales sanitarios se encuentran ante un nuevo reto: adaptar su discurso y estilo comunicativo ya no solo a los pacientes, sino también a esos acompañantes imprescindibles.

Por último, apuntar que cada vez más se apuesta por la formación de los profesionales de la salud en habilidades de comunicación que les permitan gestionar de modo eficaz las tradicionales relaciones establecidas con cada paciente y las nuevas relaciones con las personas de apoyo. A mejor formación una mayor calidad en la atención.

 

FUENTES:

  • Lucas Milán, M.G. (2014) La importancia de la comunicación entre los profesionales sanitarios y sus pacientes. Dimensiones psicológicas y su incidencia en la calidad asistencial. (Tesis doctoral. Universidad de Extremadura). Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=42375
  • Medina Aguerrebere, Pablo. (2012) Comunicar y curar. Un desafío para pacientes y profesionales sanitarios. Editorial UOC
  • Pérez Padilla, V (2020). Atención a pacientes con discapacidad intelectual. Comunicación efectiva como base de la humanización en contextos sanitarios. TFM “Máster en gestión emocional y estrategias de comunicación en el ámbito sanitario”. Universidad Europea

Autor entrada: Vanesa Pérez Padilla

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