«La vejez también es mía», hablando de Gerontoactivismo con Francisco Olavarría

Si hay una verdad que es irrefutable es el hecho de que los seres humanos pasamos por diferentes etapas de desarrollo, nos vamos haciendo mayores, envejecemos y llega un momento en el que nos sobreviene la muerte. Lo que no está tan claro es cuáles son los límites, en qué momento se produce ese «hacerse mayor». ¿Es cuestión de una edad concreta, depende de la salud, es un estado mental, algo cultural…?

Hasta hace no demasiado tiempo envejecer ha sido sinónimo de «dejar de hacer», un momento vital coincidente con la jubilación que inexorablemente iba conduciendo al adulto mayor a una etapa basada en la inactividad y el declive.  Pero ahora esta idea heredada ya no es válida. Los nuevos adultos mayores son personas activas, conectadas, para los que envejecer se convierte en una oportunidad, y que deben luchar no solo contra todos esos estereotipos y prejuicios que se arrastran, contra el edadismo, sino también contra toda la vulneración de derechos sociales, económicos, asistenciales que les afectan enormemente, como colectivo vulnerable que son.

El gerontoactivismo está presente, y uno de sus defensores más relevantes y con mayor presencia en los medios es, paradójicamente un joven de 39 años que dedica su tiempo, su profesión y su vocación a defender los intereses precisamente de los mayores, al tiempo que reivindica el respeto a los proyectos vitales individuales de cada uno, independientemente de su edad.

Hablamos de Francisco Olavarría, Gerente del Consejo Español para la defensa de la discapacidad y la dependencia (CEDDD)

Francisco Olavarría Ramos

    Muchísimas gracias Fran por sacar un rato en tu apretada agenda para acompañarnos. Pero antes que nada cuéntanos, ¿quién es Francisco Olavarría? 

No, todo lo contrario. Siempre hay tiempo para cultivar una amistad y compartir mis pasiones.

Pues a ver, una persona afortunada que ha encontrado un propósito y que, además, lo comparte con una comunidad maravillosa que aún es pequeña pero que algún día será motivo de celebración para toda la sociedad. Será entonces cuando podamos decir que… ¡valió la pena!

Con nuestras exigencias y propuestas tendremos la garantía de que aquellos más desfavorecidos dispondrán de unos recursos, garantizados, accesibles y de calidad. Pero no, no soy ingenuo, soy optimista. A las pruebas me remito porque si miras al sector de la discapacidad o la dependencia, te darás cuenta de que no ando equivocado. ¡Cualquier tiempo pasado no ha sido mejor!, ¿verdad?

 

   Hace unos meses fuiste nombrado gerente del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia. ¿Cuáles son los objetivos de esta entidad y tu papel?

Como te decía, la suerte me acompaña. Esta gerencia está siendo un camino de aprendizaje precioso y lo que es mejor, en el que estoy muy bien acompañado por compañeros de trabajo que son amigos y asociaciones con las que compartimos la misma misión vital, la dignidad de esos “colectivos”.

La entidad a la que represento es una plataforma que integra a distintos agentes comprometidos con ofrecer servicios y apoyos de calidad para personas que conviven con discapacidad y/o algún grado de dependencia. Actualmente está formado por entidades empresariales, colegios profesionales, sindicatos u organizaciones de usuarios y familiares; pero he de decir que este Consejo siempre está en crecimiento y abierto a la colaboración.

 

   Estás muy presente en redes sociales, puntualmente realizando colaboraciones, publicaciones, intervenciones que te definen como un auténtico gerontoactivista. ¿Qué lleva a una persona tan joven como tú (Madrid, 1980), en centrarte en un tema como este, por otro lado bastante olvidado y socialmente visto como una labor propia de personas mayores?

Mira, ¿conoces a Pablo Milanés? ¿Has escuchado ‘La vida no vale nada’? Pues ese podría ser mi himno vital.

La vida no vale nada

Si no es para perecer

Porque otros puedan tener

Lo que uno disfruta y ama

La vida no vale nada

Si yo me quedo sentado

Cada uno se compromete con un colectivo o una lucha que le interpela. Siempre me tengo que “justificar” diciendo lo mismo, que no ser viejo no quiere decir que no me preocupen mis paisanos, pero, además, y ya en clave egoísta, o me diseño el futuro ya o algún día me lo impondrá otro. Que seguramente no me conozca ni respete mi decisión.

Así que os agradezco la oportunidad que en este momento me ofrecéis con esta entrevista. ¡Muchas gracias, de verdad!

El edadismo te arrebata tus derechos, te da mala salud y baja autoestima, te hace pobre e invisible… ¿Se puede vivir peor con este panorama? ¿Cómo me iba a quedar sentado?

 

   En 2018 publicas el cuaderno didáctico ‘El microedadismo lo vamos a jubilar’ Hablemos entonces del edadismo Francisco, un problema a nivel de discriminación social que nos afecta a todos como sociedad.

Con ese cuaderno me propongo desmontar todo un sistema de creencias y falacias, sobre todo, en torno al envejecimiento y la edad, desde lo macro pero también de los pequeños gestos en el lenguaje o la comunicación visual. En clave feminista ya existen mecanismos para desactivar el sistema patriarcal, no así el edadista, que considera la vejez como una enfermedad y a las personas mayores como un estorbo o un como un grupo de personas caducos, feos y tristes, sin presente ni futuro.

Si miras a tu alrededor, verás que no es así, que existen un caleidoscopio de personalidades para las que la edad es sólo un dato más, que no condiciona en absoluto su proyecto vital.

 

  ¿Cómo podemos nosotros, como individuos, combatirlo? ¿Y cómo comunicadores y divulgadores?

 Me gusta hablar de derechos. Siendo conscientes de ellos para que nadie ni nada impida que vivas de acuerdo a tus principios o estilo de vida. A partir de ahí, reivindicar estas vulneraciones y perseverar hasta su cumplimiento, cada uno desde su lugar y con todos los medios a su alcance.

 

  ¿Cuáles son las principales barreras contra las que las personas mayores se encuentran día a día?

Muchas, desde la invisibilidad al maltrato. Ninguna de ellas, justa.

¿Por qué nos hemos acostumbrado a normalizarlo o a consentirlo? Desde aquí me gustaría invitar a la reflexión y a la denuncia, hasta que la dignidad se vuelva costumbre.

 

–  Por último el ser defensor del adulto mayor y sus derechos, de la labor de los cuidadores y del cambio de mirada, son herencia de tu propia experiencia personal, una experiencia que dada tus circunstancias, la sociedad no acaba de valorar ni comprender….   

Desde pequeño he sentido una empatía natural hacia las personas mayores pero si me preguntas por mi experiencia a raiz de la enfermedad de mi padre, claro que sí. Influyó de forma directa.

Hace más de 15 años mi padre médico del seguro, como así le gustaba presentarse, sufrió un infarto cerebral que le postró en una cama hasta el día de hoy. Aquel cambio fue de repente y condicionó su vida y la de toda nuestra familia. Muchos amigos desaparecieron y otros permanecieron. Injusticias como esa, y tantas otras, hicieron de mi un activista, como así me gusta presentarme.

Él es consciente, me ve contento y celebra mi compromiso por la dignidad de sus pares, que es la de todos nosotros en breve tiempo. Porque mi padre me enseñó a apreciar que las personas mayores se merecen respeto y vivir con dignidad hasta el último día de existencia. Hasta que esto suceda y mi padre fallezca, le seguiremos cuidando.

 

Muchísimas gracias por tu trabajo, por tu implicación y por poner voz a quienes muchas veces no tienen. El envejecer, la dependencia, la discapacidad no es algo que tan solo sobreviene a unos cuantos, es algo que nos llega tarde o temprano a todas las personas, y en ese momento necesitaremos contar con los recursos, con esas redes de apoyo, con esos derechos a vivir nuestra vida en plenitud como queramos con las mejores garantías. Y para conseguirlo debemos trabajar todos como sociedad, defendiendo, visibilizando, rompiendo tabúes y barreras.

 

Autor entrada: Vanesa Pérez Padilla

1 thought on “«La vejez también es mía», hablando de Gerontoactivismo con Francisco Olavarría

    Eliana Suárez Godoy

    (6 marzo, 2020 -3:33 pm)

    Gracias por todo lo que tiene que ver con las personas mayores y esto nuevo para mí el
    Gerontoactivismo ojalá me envíen un artículo para comprender mejor y así compartirlo con mis pares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Madresfera SLU + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web saludesfera.com + info